Salud de los hombres

Entre las relaciones de desigualdad basada en el género que establecen los hombres, se encuentran aquellas que los afectan a ellos mismos. Específicamente, las condiciones de salud en las que se viven los hombres son precarias, no solamente por la falta de reconocimiento por parte del Estado de las necesidades prácticas e intereses estratégicos de los hombres y de la falta de capacidades para garantizar el ejercicio de su derecho a la salud y al bienestar, sino porque muchos de los determinantes y factores de riesgo se asocian a creencias y prácticas que giran en torno al significado social de ser hombres, es decir, a su identidad de género.

Sin embargo, esto ocasiona diversas situaciones problemáticas que, por un lado, afectan a los hombres, y por otro lado genera efectos negativos en mujeres, niñas, niños, familias y comunidades que asumen, a su vez, los costos de la falta de autocuidado y la ausencia de un buen trato por parte de los varones, así como los costos de las condiciones precarias para la salud y el bienestar para ellos, contribuyéndose así a perpetuar las condiciones de desigualdad y subordinación, principalmente de las mujeres.